Segun nos cuentan en Ya me gustaria, El chiste más gracioso del mundo fue científicamente descubierto por el psicólogo Richard Wiseman tras un estudio en el que participaron 350.000 personas, con 40.000 chistes distintos.

Los votos online recogidos en su Laboratorio de la Risa superaron el millón y medio de clicks.

Dos cazadores se encuentran en el bosque cuando uno de ellos se desploma. Parece que no respira y sus ojos están vidriosos. Apurado, el otro cazador coge su móvil y llama al servicio de emergencia. Dice jadeando:

– Mi amigo está muerto! ¿Qué puedo hacer?

La operadora responde:

– Cálmese, puedo ayudarle. Primero, asegúrese de que está muerto.

Hay un silencio. Luego, se escucha un disparo. De vuelta en el teléfono, el hombre dice:

– Muy bien, ¿y ahora qué?