El encuentro con un sentimiento
Publicado por vanedesanz on Mayo 8, 2008
Ciertamente todos hemos llorado alguna vez, por una herida, bien sea superficial o profunda, fÃsica o espiritual. Algunos lloramos con frecuencia y otros nos cuesta recordar la ultima vez que lo hicimos. Es fácil recordar cuando eramos niños y estábamos aprendiendo a montar bicicleta y nos caÃmos durante muchas veces, lloramos, dependiendo de su actitud pudieron desistir por ese dÃa o por ese momento de seguir intentando pero al final terminamos cumpliendo nuestro objetivo, montar bicicleta, entonces sentimos que todos los raspones, golpes y lágrimas derramadas valieron la pena.
Hace poco me encontré con un anime que su titulo me llamo demasiado la atención “Devil May Cry” que se puede traducir como “El Diablo también llora”. Se trataba de un cazador de demonios que prácticamente era invencible y era el dolor de cabeza de los que disfrutaban haciendo el mal, la serie no me llamo tanto la atención pero nunca pude olvidar ese titulo tan reflexivo e interesante que me hace recordar que hasta la persona mas mala del mundo, en los aposentos de su habitación, puede derramar una lágrima porque no ha podido cumplir un objetivo, bien sea ese objetivo sea bueno o malo de acuerdo a la definición de la humanidad.

Paseando por tierra de nadie (espacio de la universidad que se ve en la fotografÃa de arriba), me encontré con una escultura. La vi de reojo y pensaba seguir caminando, al verla, me detengo y me dedico a observarla. Me pregunto que estarÃa pensando, que le pasaba, sentÃa que me hablarÃa en algún momento y me dirÃa la razón o el sonido de su llanto en silencio, sonaba en mi mente. Todos los estudiantes y personas que pasaban por ahÃ, la ignoraban, no la veÃan, no observaban su frágil cuerpo y postura, exponiendo todos sus sentimientos ante quien estuviese en capacidad de observarla, pero no, nadie se detenÃa a preguntarle que le sucede. Si, lo se, es una simple escultura, pero ella intenta decir algo aunque no sea de carne y hueso y nadie la escuchaba. Al detallarla mejor observo que tiene en su grabado “En memoria a los desaparecidos de 1928″. Ahora lo entendÃa todo, lloraba por haber perdido a alguien, me imagine que era una madre desolada que lloraba por la perdida de un hijo. Después de entender todo, dà media vuelta y me dirigà a la facultad, tenia clases a las 5.

Mayo 8, 2008 en 2:46 pm
Mayo 8, 2008 en 4:42 pm
Lo de la escultura que ya nadie se detiene a verla, me recuerda a la indiferencia que tiene la humanidad hacia el sufrimiento y la pobreza, pues en la calle vez niños con ropas gastadas y tu sigues tu camino, tal vez alguien se detiene y se siente mal, pero todo queda ahi en una simple emocion y no en accion.
Este es mi comentario nos acostumbramos tanto a la desdicha y el sufrimiento que ya no nos damos cuenta de ello…
Mayo 8, 2008 en 8:38 pm
Jajaja… Me recuerdas a mi; tal vez de niño lloré por reacción natural… Pero no fueron más de dos veces… No me considero malo… Jajaja… Pero tu escrito me hace sentir hecho de piedra. No lloro por pensar que eso es de chicas, sino porque de alguna forma, suprimi en mi esa necesidad… Creo que no es tan sano como creo que es o deberÃa ser, pero asà he crecido…
Coincido con boramdmx; lo terminaste muy seco…
Saludos…
Mayo 8, 2008 en 8:49 pm
Hey . vane .
por eso es que acumulamos experiencias en la vida, para siempre alcanzar los objetivos facilmente, sin darnos con la misma piedra tantas veces.
“Después de entender todo, dà media vuelta y me dirigà a la facultad, tenia clases a las 5.”
Co..
Que brusco ! xd
Mayo 9, 2008 en 12:32 am
(Reportándome :P)
Creo que si estudiara en la UCV me daria ese rato de filosofÃa intravenosa y taria preguntandome porque carrizo no aparece el samaritano
Pd:y que paso ese año????
Mayo 10, 2008 en 12:07 am
jajajajajajaja, creo que a nadie le gusto mi final xD. Para todos los que dicen que lo termine brusco… esa era mi intension, terminar con un final superficial y frivolo, olvidandome de los problemas filosoficos y volviendo a mi realidad, que al final es la que nos importa y la que tomamos en cuenta cuando vamos caminando y un ser desamparado nos pide una limosna para sobrevivir.
Mayo 11, 2008 en 9:38 pm
La verdad es que con el paso del tiempo los humanos nos vamos volviendo más insensibles y es que existe tanta tristeza, tanto dolor que suprimimos parte de nuestra empatÃa, de nuestras emociones buscado asà no vernos afectados por esos sentimientos.
En lo personal me gusto el final, es la manera perfecta de relatar la vida normal del hombre, un momento estas filosofando y al siguiente continuas con tu vida normal, a fin de cuentas quien no lo ha hecho?