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Desde muy pequeña, siempre me ha gustado escribir. De niña escribía poemas y canciones. Soñaba con la llegada de el príncipe azul montado en su valiente corcel, vestido de su brillante armadura y que me rescataría de mis aposentos y juntos cabalgaríamos hacia el ocaso y seriamos felices para siempre. Toda esta pendejada la tienen la culpa las películas de Disney que nos vendieron una idea completamente falsa a todas las niñas que vimos la Cenicienta. NO EXISTE EL HOMBRE PERFECTO. Durante mi adolescencia (todavía creo que lo soy pero cuando era mas joven). Tenia problemas conflictivos de identidad como cualquiera, insegura, típico cuento de una joven adolescente que ansiaba a su primer novio que le cantaría canciones de Alejandro Sanz a la luna llena con una guitarra en la mano y le daría su esperado “primer beso”. Siempre fui muy romántica y muy cursi, esperando al hombre que me hiciera feliz. ¡QUE RIDICULA ERA! ¿No creen? Jajajaja hoy en día me hacen eso y me pueden hacer vomitar por el exceso de dulce y pegoste (a menos que sea el propio Alejandro Sanz).

 

 

En estos días en los que me encontraba en una camionetita, iba sentada y muy cómoda (que milagro). A mi lado iba sentado un hombre gordito. Se sube al autobús una señora muy viejita, con muy pocas ganas de renunciar a mi comodidad. Miro a los lados, esperando que hubiese alguien decidido a dar su puesto (los caballeros están en peligro de extinción pero hay unos cuantos por ahí). Para mi desdicha, yo soy la única que le preocupa por la pobre señora que no esta en condiciones de ir parada. Me resigno y le doy mi puesto con mucho orgullo a la señora. Estaba indignada por la falta de caballerosidad,  el hombre que tenia a mi lado al ver que me pare me mira e inmediatamente mira a otro lado me imagino para no sentir el cargo de conciencia por mi vista clavada en el, que como puede enamorar… también puede hacerte sentir muuuuuuy mal. Reflexionando mientras iba parada en la camioneta (mi ipod no tenia pila así que me toca hablar conmigo misma). Me doy cuenta que las mujeres no necesitamos que un hombre sea un caballero, nosotras mismas podemos salvar el mundo (o conquistarlo, en mi caso) sin necesidad de ellos. Para eso están los bancos de esperma. Esto puede sonar muy feminista, pero es la verdad. Existen muchas familias en las que… la columna vertebral es la madre soltera que trabaja, cocina, limpia, friega, ayuda a sus hijos con su tarea… etc. Hoy en día me doy cuenta que no necesito un hombre de brillante armadura a mi lado para ser feliz, soy feliz y disfruto de mi vida con o sin un hombre a mi lado. Ellos son accesorios que dan besos ricos pero que uno no depende de ellos para ser felices. Esto lo digo porque hay mujeres que se dedican a cazar y buscar al príncipe azul (nunca llegara) y solo viven por ese momento en el que creen que… “Si, este es el indicado” o como diría Elton John “Baby you’re The one”. No, esto no es para declarar mi odio por los hombres, ni declararme lesbiana ni nada por el estilo, jajaja son simple pensamientos que podrían ayudar a las demás mujeres a reflexionar pero bueno… siempre caeremos en los brazos del que pensamos es nuestro príncipe azul, lo importante es ser felices con o sin el.

 

hombre perfecto

 

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