Ya sabia yo que tener un día de tan muy buena suerte, podía ser un arma de doble filo. En efectivo, esta semana he tenido la peor de las suertes y es que cada día tiene un factor que puede ser muy amargo. Los humanos siempre estamos acostumbrados a ver mas las cosas malas que las buenas, pero lo bueno de las cosas malas y trágicas que me suceden, es que son divertidas para un post (a nadie le interesa saber lo bien que te va en todo, eso simplemente no es divertido) Pero como han sido tantos sucesos, he decidido compartirlo con ustedes narrando, dia por dia, espero que disfruten de mis desgracias.

LUNES

En general fue un día normal, hasta que llegue a mi casa, la cual estaba vuelta un culo porque están cambiando el piso de la casa, de cerámica a mármol y están rompiendo losas para poner cables de televisión y teléfono. En fin, todo lleno de polvo, obreros y demás. Llego a las 9 PM, cansada, recién salida de clases y me dan la agradable noticia de… “mientras estábamos reparando el piso, se rompió un tubo de agua caliente, así que solo hay agua fría” Sucede que yo vivo en un área montañosa en la que la temperatura dentro de la casa son unos 17 grados aproximadamente. Me resigno a bañarme con agua fría, prefiero morirme de hipotermia a dormir sucia. ¡NO! Mi ser no se puede acostar sin bañarse, siento que todo me pica y me veo más negra. Entro a la ducha y abro la regadera. Comienzan a salir unos cubos de hielo congelados (hipérbole) que debían de estar a -500 grados, era demasiado friiiiiio!! Mientras el agua congelada caía sobre mi cuerpo, como muchas agujas clavadas en mi cuerpo, pensaba “aaaaaa maldición, me puedo morir congelada, pero en mi tumba estaré limpia” ese pensamiento iba acompañado de gritos por los cubos de hielo que usaba para bañarme. Los vecinos habrán pensado que me estaban asesinando.

DIA MARTES

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